El turismo está salvando el verano a panaderías y confiterías de Posadas

PROVINCIALES

Entre lo más comercializado se encuentra la chipita como atracción regional y distintos tipos de panes. Sándwiches de miga y prepizzas, lo más pedido

Para el rubro panadería y confitería, la temporada de verano se torna complicada en el tema ventas, ya que por el calor, las personas tienden a comer menos productos con harina. Además, gran parte de la población sale de vacaciones y desciende el movimiento comercial. A pesar de ello, responsables de varias panaderías en Posadas afirmaron que la demanda en panificados se mantienen de manera regular gracias al turismo e incluso que es mejor que el año pasado.

Pese a la merma en los artículos dulces, el pan francés y similares continúan vendiéndose normalmente. La chipa también tiene positivas ventas y algunos adjudican este momento al movimiento turístico en Misiones. Mientras,  otros analizaron que los clientes compran menos de cada cosa por la crisis económica.

En este contexto, en diálogo, Sergio Petri, dueño de Petri Panadería y Confitería y también miembro de la Comisión de Centro de Industriales Panaderos, aseguró que la merma en temporada de verano se da en los productos dulces. Sin embargo, resaltó que “no se traslada la baja en las ventas en general por el movimiento turístico que hay en la capital misionera actualmente”.

“Estamos muy bien de ventas, y se debe a la cantidad de personas que están visitando la provincia”, dijo. Posteriormente, aseveró que es normal la poca demanda de lo dulce, y que la misma se debe al cambio de temporada, ya que “en invierno se venden más facturas, bizcochos dulces, tartas. En verano, más sándwiches de miga, empanadas, chipitas,  prepizzas, entre otros”.

Buen momento

Petri aseguró que a comparación del año pasado, en cuanto a kilos, la venta está por arriba del 20%. Sin embargo, explicó que no realiza una comparación en precios, porque los aumentos serían mucho mayores ya que hubo registro de subas en toda la materia prima de un año a otro.

En cuanto a la compra regular de los clientes, expresó: “Adjudico este momento al turismo. Hay suba de precios de materia prima y hubo momentos complicados, pero cuando el negocio esta bien, se hace un equilibrio positivo”.

Por otra parte, también mencionó sobre la comida regional y relató que la clientela es particular con la chipa, ya que es una comida al paso. Explicó que no se venden en gran cantidad, pero sí existe un consumo moderado desde que inició el verano.

Sobre el programa provincial “Ahora Pan”, indicó que desde que comenzó es un plan eficaz, y que en una época de crisis supo acompañar al sector. Contó que tiempo atrás su empresa se adhirió, pero que actualmente no participan porque consideró  que está desactualizado en cuanto a los precios.

Precios

Por su parte, Liza Martínez,responsable de otra panadería, sostuvo que es temporada baja en el rubro en general, pero que sale bastante el pan francés y similares “las compras de estos continúan siendo normales durante todo el año”.

Mencionó que son parte del programa Ahora Pan y detalló los precios: “El kilo de pan francés o similar está $380. En este caso, tenemos también dentro del plan el pan de lomo. Por lo que hay, dos opciones”.

También, aseveró costos de los panes que no son parte del programa. Los panes Felipe, miñon y galleta salen $450 el kilo. El hojaldre y salvado cuestan $600 el kilo.  Por otro lado, sostuvo que la factura sale $100 la unidad y $1.200 la docena. A su vez, Pedro López, panadero, indicó que vende a $400 los 100 gramos de chipita; a $550 la media docena de factura y $1.000 la docena.

Faltantes

En tanto, Petri manifestó que hasta el momento no existen faltantes en cuanto a materia prima. Pero sí, anticipó que de parte de los proveedores se indicó un  panorama desalentador con respecto al trigo. “Los dos molinos que nos proveen nos anticiparon escasez para este año”. De este modo, explicó que en el rubro panadería no se puede stockear para cuidar la materia prima y tener buenos resultados en el producto final.

“En nuestro caso, evitamos tener la harina más de 30 días en el depósito”, detalló.  

Por otra parte, Liza Martínez  habló de la dificultad para conseguir las materias primas: “Existe el hecho de que aumentan los precios, a veces de un día para el otro, y la falta se da por la poca oferta versus la cantidad de demanda”.


Compras varias pero en menor cantidad

Los comerciantes panaderos afirman que pese al verano la demanda de varios panificados es buena, inclusive en comparación de otros años.

No obstante, Pedro López, panadero, adjudica la venta en menor cantidad  a la crisis económica.  En este marco, explicó que la factura sale $1.000 la docena y la chipita $400 los 100 gramos y que varias personas compran a la mitad para achicar costos. “Antes la gente adquiría por cantidad, por ejemplo, cuando llueve es normal ver las panaderías llenas. Años anteriores llevaban una o dos docenas de facturas. A veces medio o un kilo de chipitas. Ahora no, la gente lleva menos, se da el gusto pero en menor cantidad”.  Sostuvo que para una familia de cinco, llevan media docena de facturas o 300 gramos de chipitas.

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