En verano aumentan las consultas y riesgos de contraer otitis externa

GENERAL

Profesionales aseguran que los diagnósticos de infecciones en el oído crecen hasta 60% respecto a otros momentos del año debido a la exposición al agua

Con el aumento del acceso a piletas y cursos de agua, durante el verano también crecen los problemas ligados a las infecciones en los oídos. La presencia de agentes patógenos en el medio acuático y la frecuencia de contacto con este, generan que las personas estén más expuestas a la otitis externa y, en consecuencia, su diagnóstico médico crezca hasta en un 60% en esta época del año.

Dentro del complejo aparato que significa el oído hay tres divisiones: oído externo, medio e interno. “La otitis de pileta -como se la conoce popularmente- es causada por bacterias que infectan la piel del oído externo”, explicó en diálogo con El Territorio, Gabriela Sosa Jost, médica otorrinolaringóloga.

Además la profesional explicó que “aparte de la infección por bacteria, se puede dar la otomicosis, en la que es producida a partir de un hongo”.

Las complicaciones que puede dar la otitis externa es el dolor fuerte que genera, “se inflama el conducto externo, dado que inmediatamente hay hueso, la piel está comprimida y duele mucho. Tanto el oído externo como el medio, tienen poco lugar para que se expanda la infección”

En el caso de que el contagio sea por hongos, una de las complicaciones más severas que se pueden dar es la ruptura del tímpano.

“Normalmente, la infección por bacterias no genera la perforación timpánica, por eso es importante determinar cuál es la causa a tiempo”, advirtió.

Esta enfermedad es más frecuente en el verano, aunque puede darse en distintas épocas del año. “Durante el año se puede dar cuando las personas asisten a pileta climatizadas o con el uso imprudente del hisopo. Sin embargo, aumenta entre un 50% y 60% la cantidad de consultas de otitis durante el verano”.

Tratamiento

La sintomatología es fácil de identificar, porque “el paciente refiere dolor en la zona o que tiene el oído tapado, esto último también puede darse por un tapón de cera que con el agua crece. Entonces debe acudir a la consulta para que se le haga una otoscopia -permite visualizar y examinar la condición del canal auditivo y del tímpano- para diagnosticar y se proceda según la afección”.

La infección bacteriana se trata a partir de gotas y, en ocasiones, se hace un refuerzo a través de antibióticos vía oral. La otomicosis se combate con un tratamiento local que incluye antimicóticos y, según el caso, se puede aplicar un medicamento de apoyo.

Una de las prácticas recomendadas es que, al salir del agua, los pacientes “introduzcan, en el oído, el dedo índice y una remera de algodón hasta donde se llega -sin forzar- y eso marca el límite para limpiarse y que se absorba el líquido”.

Se desaconseja el uso de hisopo o cotonete, porque “al querer limpiar o secar, las personas lastiman la zona”. Si continúa la sensación de que el oído está tapado, se debe proceder a utilizar tres a cuatro gotas de alcohol boricado y luego sacarlas tumbando la cabeza, “este producto deshidrata el agua que está adentro, es una manera de secar”.

En caso de que el paciente tenga una perforación timpánica no se tiene que utilizar alcohol boricado, porque es muy doloroso, y se desaconseja el ingreso al agua.

Problemas para aprender

Por otra parte, la fonoaudióloga, Natalia Zajaczkowski, remarcó que, en los niños, “al no recibir un tratamiento médico adecuado, muchas veces esto trae problemas de audición que deberían ser pasajeros pero se prolongan en el tiempo”.

Y agregó: “Ese niño en edad escolar, pierde un montón de cosas al momento de predisponerse para el aprendizaje, también de la parte del lenguaje y la atención. elementos que van a ser fundamentales para el correcto desarrollo”, ya que la incapacidad para escuchar sonidos, dificulta el correcto desenvolvimiento del habla, el lenguaje y la comunicación.


Recomendaciones para evitar el dolor de oído

Alcohol boricado. Luego de la exposición al agua se recomiena la utilización de alcohol boricado para realizar una correcta eliminación del líquido residual.

Hisopos o cotonetes.  Los profesionales desaconsejan el uso de hisopos porque pueden perjudicar el oído interno y generar daños en el tímpano.

Consulta médica. Se debe acudir al otorrinolaringólogo para identificar si la sordera proviene del agua que ingresó al oído o es un tapón de cera.

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