El día que Cristina Kirchner pidió la renuncia de Fernando de la Rúa

GENERAL

Con las encuestas marcando que el 74 por ciento de los argentinos considera “muy frágil” la situación institucional y democrática, crecen los rumores de una movida desestabilizadora interna. Paradójicamente, la vicepresidente ya se había expresado al respecto en el 2001.

Los resultados son contundentes. De acuerdo a la última encuesta de la agencia Zuban Córdoba, más de un 74 por ciento de los argentinos considera que la situación institucional y democrática del país es “muy frágil”, y exige un cambio total del gabinete presidencial de Alberto Fernández.

Llamativamente, la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner, tan adepta a los discursos, apariciones televisivas e irrupciones en las redes sociales, se pasó las últimas semanas en un estruendoso silencio. Desde el círculo íntimo de Alberto Fernández comenzó a crecer de forma lenta pero constante el fantasma de un intento desestabilizador del kirchnerismo.

Paradójicamente, no sería la primera vez que Cristina interpreta un momento de debilidad institucional como adecuado para pedir la cabeza de un presidente. Algo similar ocurrió, en efecto, durante los últimos meses de la gestión del ex mandatario Fernando de la Rúa.

En aquel entonces, y tras las manifestaciones callejeras que impulsaron a De la Rúa a huir de la terraza de Casa Rosada en helicóptero, la por entonces legisladora Cristina Fernández de Kirchner se presentó en una entrevista televisiva. Durante la misma, le preguntaron si consideró la posibilidad de apoyar a la figura presidencial y brindarle sostén político ante la crisis que sacudía a todos los argentinos.

Cristina fue tajante: “Me parece que la revocatoria popular fue tan fuerte que lo que se necesitaba era una traducción institucional. El presidente la hizo y presentó su renuncia. Los gobernadores están reunidos ahora en San Luis y mañana está convocada la asamblea legislativa”.

El resultado en aquel entonces, como suele ocurrir cada vez que renuncia el jefe de Gobierno de un país, fue un oscuro período de caos y debilitamiento económico que selló el destino de numerosas empresas y economías domésticas. Como marca la ley de la selva, en donde reina el más fuerte, para CFK el animal herido debe rendirse y dejarse devorar por sus predadores.

La situación a la frase que inmortalizó Karl Marx: «La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa».

Total Page Visits: 16 - Today Page Visits: 2