Junín: El insólito caso del agente de AFIP que trabaja en negro

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José Antonio Marone (legajo 27690/61), quien es reconocido en la localidad por ser el descendiente del “chacal”, que asesinó a toda su familia, trabaja en AFIP como agente fiscal y ejerce de forma privada, pero no registra impuestos activos. Polémica entre los vecinos.

El apellido Marone no suele pasar desapercibido en Junín, y no necesariamente por las mejores razones. Todo comenzó aquella apacible tarde de domingo en 1975, cuando Francisco Marone se despertó de la siesta, electrocutó a su mujer y a sus tres hijos con el cable del lavarropas y luego, como si nada hubiese ocurrido, sacó el auto, le preguntó por el partido de River y Boca a un vecino, y se presentó en la comisaría a avisar que su familia había sufrido un accidente.

Desde entonces, el “asesino serial de Junín” o “el chacal de Junín”, como se lo conoció en la pequeña localidad, se transformó en una leyenda urbana, una truculenta historia, en la que la incógnita de su paradero luego de la prisión transformó a Marone en un oscuro mito de la historia policial argentina.

Familiar del “chacal”, José Antonio Marone es actualmente un abogado que cobra un jugoso salario de 318.104 pesos mensuales en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de Junín. Muy a pesar de su profesión y de su lugar de trabajo, saltó a la luz en las últimas horas que Marone estaría incumpliendo con sus obligaciones tributarias.

La noticia causó conmoción en la pequeña Junín. ¿Cómo es posible que el abogado de la AFIP no esté al día con sus impuestos? ¿Qué queda para el resto? Las críticas no se hicieron esperar y no son pocos los vecinos que exigen una explicación para la anómala situación.

Por alguna razón Marone, quien además de trabajar en AFIP ejerce su profesión en forma privada desde su estudio, no registra impuestos activos. Sin una sociedad aparentemente registrada ni facturación alguna, las dudas emergen alrededor del conocido abogado.

Si bien mantiene una situación delicada en otros organismos estatales, como en la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), donde se encuentra en categoría 3 como deudor, las incongruencias en la AFIP, en donde además ejerce como abogado, son sin dudas la mayor flaqueza de Marone. Hasta el momento, el organismo de fiscalización no emitió declaración alguna al respecto, pero ciertamente se espera una respuesta que tranquilice a los juninenses.

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